¿QUÉ ES EL PATRIMONIO GEOLÓGICO Y EL PATRIMONIO MINERO?

La geología es una ciencia apasionante que nos enseña los secretos de nuestro hogar, la Tierra. Una gran mayoría de los procesos que estudia la geología sobrepasan el concepto temporal humano. Es por ello que durante décadas esta ciencia haya pasado desapercibida para el gran público, si exceptuamos los eventos sísmicos o volcánicos. En la actualidad la gente es poco a poco consciente de la importancia de esta ciencia sobre todo debido a su implicación en los estudios del cambio climático o desastres naturales. Y también aunque más lentamente, la gente va descubriendo que existen lugares geológicos que son importantes para conocer la historia de la Tierra y de sus materiales, las rocas, para así poder entender el momento actual y predecir, en la medida de lo posible, el futuro. Esos lugares de interés geológico (LIG) son nuestro patrimonio geológico, el de todos.

 

El patrimonio minero se refiere a estructuras mineras históricas, desde los edificios, hasta los documentos, pasando por los utensilios y testimonios de trabajadores, que poseen un alto valor cultural e histórico. Este patrimonio no olvida la historia de las explotaciones mineras que nos han permitido llegar al nivel de desarrollo actual y trata de fomentar su conocimiento de cara a abrir la profesión a la sociedad en estos momentos en que debido a sus implicaciones ambientales negativas, esta profesión no goza de buena fama.

¿QUÉ ES GEODIVERSIDAD?

Si buscamos geodiversidad en el diccionario no encontraremos nada. Hasta ahora las rocas, minerales y otros aspectos geológicos habían contado muy poco. Eran el expositor donde estaban depositados los animales y vegetales, siendo la variedad de estos lo que realmente importaba. Lo que sucede es que en realidad llevamos mucho tiempo admirando esos “expositores” donde vivimos y sin embargo nunca nos habíamos detenido a pensar en los condicionantes geológicos tan variados que los dan lugar. Muchos entornos naturales protegidos y de gran afluencia tienen grandes paisajes y elementos casi enteramente condicionados por su geología.

 

Como no existe definición para la palabra geodiversidad, debemos de dársela. La Real Academia de la Lengua Española define diversidad como variedad o desemejanza, pero también como abundancia, en el sentido de tener muchas cosas diferentes. Por tanto geodiversidad será tener muchas cosas geológicas diferentes. Una de las maneras más sencillas de ver donde existen más cosas geológicas diferentes es usar como “factor geológico” diferenciador, los factores diferenciadores que se usan en la elaboración de ese enorme proyecto que tenemos a nuestra disposición en España, el Mapa Geológico Nacional (MAGNA). Estos mapas usan como criterio diferenciador tanto la litología (las rocas y sedimentos), los fósiles, y los ambientes en los que se depositaron como el tiempo geológico al que pertenecen. Al tener en cuenta bastantes aspectos, el poseer muchas cosas distintas de estos factores nos estará dando una idea de la geodiversidad de una zona. Si atendemos a esto la Mancomunidad Geominera posee zonas de muy alta geodiversidad.

LA MANCOMUNIDAD GEOMINERA, RECORREMOS LAS CUATRO SIERRAS

La Mancomunidad Geominera de las cuatro sierras se sitúa al sur de la provincia de Segovia e incluye dos poblaciones de la provincia de Ávila. Su territorio está vertebrado por cuatro sierras, que formando parte de la misma cadena montañosa, el Sistema Central, sin embargo poseen peculiaridades geológicas distintas.

 

Comenzamos con la Mujer Muerta; con las Navas de Riofrio, La Losa y Ortigosa del Monte a sus pies. Esta mágica sierra con cumbres entorno a los 2000 metros, ha propiciado, al contemplarla, leyendas y mitos que reflejan muy bien el sentimiento que produce estar ante su perfil. Geológicamente también posee aspectos destacables. Sus canchales son los mas extensos y los que se encuentran más bajos en la provincia de Segovia. Forman conos de derrubios con forma de abanico abierto en la parte mas baja, ya casi en su  piedemonte. Estos fenómenos siguen produciéndose en la actualidad pero sobre todo son restos de los periodos  glaciares, importantes perfiladores de la actual forma del Sistema Central.


La sierra del Quintanar, también destacable por sus canchales, es sin embargo la sierra de la minería metálica. En sus faldas, y en el municipio de Otero de Herreros, alberga yacimientos de importancia internacional, conocidos y explotados desde hace milenios.


Los Calocos, rodeados por los pueblos de Vegas de Matute, Zarzuela del Monte, Navas de San Antonio e Ituero y Lama, son cerros muy particulares, reconocibles y queridos por la gente que los rodea. Erosionados hace millones de años y posteriormente elevados de nuevo, solo los materiales más resistentes han resistido esa erosión y destacan como cerros aislados. Su perfil inconfundible lo constituyen tres cerros (Caloco, Caloco mediano y Tomillarón (o Caloquillo)) al que se puede añadir la peña del Cardo, al norte del Caloco. Su tipología de cerros aislados o cabezas (montes isla) se repite, aunque son mucho mas pequeños, hasta la localidad de Aldeavieja en Ávila, donde da pie a la última de las cuatro sierras. Pero antes de proseguir, no podemos olvidarnos de un pequeño macizo, elevado ligeramente entre Quintanar y los Calocos, y que el río Moros se encargó de atravesar como un cuchillo propiciando el espectacular desfiladero de La Risca de Valdeprados.


Volviendo a Aldeavieja y Blascoeles, al sur de estas localidades se eleva una sierra muy particular, distinta a todas las demás porque sus rocas son totalmente diferentes: pizarras y cuarcitas, estas últimas, mucho más duras destacan en la cumbre y son la sólida base de los enormes aerogeneradores. Separando estas rocas y los gneises de las otras sierras una colosal fractura, la falla de la cruz de hierro, que discurre desde el puerto del mismo nombre y hasta la localidad de Ituero y  Lama, siendo la guía que siguen muchos arroyos y ríos en la zona.


Finalmente nos queda Maello por cuyo término discurren un buen tramo del río Voltoya, que posee una joya natural como son las lagunas del Águila o las de la dehesa de las Gordillas, refugio de multitud de aves y de vida en general, que tuvieron un origen geominero pues se trata de antiguas graveras hoy inundadas y que debido a la vida que albergan se encuentran protegidas dentro de la red Natura 2000.